Por:
Leonardo Manjarres Fuentes
Al
momento de leer el libro A Sangre Fría, muchas imágenes y sentimientos se
vinieron a mi mente. La curiosidad me inducía fuertemente a querer saber acerca de un libro que generó tanta
resonancia e importancia en el mundo del periodismo, marcando una nueva forma
de comunicación mezclando elementos literarios con la investigación
periodística.
Si
nos detenemos a analizar la emblemática obra literaria de Truman Capote, uno de
los exponentes más representativos del periodismo, quien desde sus inicios se
caracterizó por su forma tan elocuente de narrar hechos y que se posicionó como el impulsor de la llamada non fiction novel,
(novela de no ficción) un género o porque no llamarlo así, una forma distinta
de llevar la literatura al campo periodístico.
Muchos
aspectos periodísticos hacen parte de esta obra, la crónica y la forma
coloquial como describen, narran los hechos y se expresan los personajes, hacen
de ella un gancho fácil para todo aquel lector que se apasiona y en cierto modo
vive la literatura. La forma en que es narrada la historia desde el enfoque
periodístico crea una sensación de intriga y suspenso resaltando el estilo de
la crónica que se basa en la representación del contexto que gira en torno a la
obra dándole sentido a los personajes, lugares etc. generando en el lector el deseo
de querer saber a un más y en que termina la historia.
Me
llamó mucho la atención la descripción detallada de lugares que permiten al
lector una fácil recreación del lugar y el espacio en que se dan los hechos,
los diálogos hacen referencia a una sociedad como cualquier otra es decir el
lenguaje utilizado es de fácil entendimiento y realista.
La
Familia Clutter, los principales protagonistas y víctimas mortales en esta
historia, son personas enmarcadas en las buenas costumbres y con un espíritu
social que los caracterizó desde el inicio del libro como una de las familias
más importantes e influyentes en Holcomb, un pequeño pueblo de Kansas. Sus
creencias religiosas (metodistas) y su estilo de vida los definían como
personas honradas y que no tenían enemigos.
Este
impactante asesinato múltiple que tuvo origen el 14 de noviembre de 1959, genero
en Capote el deseo de querer investigar a fondo los hechos reales y el porqué
de esta masacre que acabo con la vida de 4 integrantes de una familia y que
conmocionó a un pueblo entero acabando con la
tranquilidad de sus habitantes.
La
reconstrucción de los hechos, las entrevistas a personas allegadas a la familia
Clutter y el uso de los archivos policiales, dieron con el punto clave para
Truman Capote quien fue más allá de las acusaciones y se centró en investigar
las razones por las cuales los autores intelectuales Perry Smith y Dick Hickock,
tuvieron para llevar a cabo este crimen. Aquí claramente observamos cómo el
autor de A Sangre Fría, trata de reconstruir los hechos desde el enfoque del
periodismo investigativo.
Esta
es sin duda alguna una de las partes más importantes de la historia, en la que claramente
observamos una conducta desconcertante por parte de los asesinos, en medio de
recuerdos y de vivencias personales, prima una falta de estructura familiar donde padre y madre debían ser motivo de admiración y
de superación. En el caso de Perry percibimos a un muchacho victima de su
formación familiar, una madre alcohólica y un padre fracasado (soñador/aventurero).
Levantado en un ambiente sórdido y de constante violencia física y emocional.
Tratar
de entender a estos sicópatas es un trabajo realmente complejo, en realidad
ambos manejan muy bien sus cualidades la astucia, el amor por el arte (la
poesía y la pintura) y el deseo fructífero de una vida libre de privaciones,
los definían.
Dick
era muy astuto y por medio de la palabra lograba confundir. En medio de su
proceso investigativo siempre hacia énfasis en que al contrario de otros, el nunca
había matado a nadie mientras que en las calles merodeaban asesinos a sueldo, pero
lo realmente ilógico y contradictorio era su desmedido carácter dominante y
posesivo que se ligaba con la demencia innata de un sicópata.
Por otro
lado encontramos a Perry un chico inseguro, sensible y amante de las artes, que
sentía gran pasión por la música. Recuerdos de su pasado (infancia) lo
atormentaban día a día, transformándolo en un ser totalmente opuesto a lo que
transmitía a la hora de hablar de sus tesoros y viajes alrededor del mundo.
Estas
percepciones a Truman Capote lo llevaron a realizar un exhaustiva investigación y a no juzgar a las personas a simple
vista, dándoles la oportunidad de conocer la raíz de sus actos y brindarles la
ayuda necesaria para sobrellevar o porque no para superar un poco ese trance.
Este
libro sin duda alguna nos motiva a realizar un autoanálisis de cómo nos estamos
informando o de qué manera queremos comunicarnos, nos abre una nueva visión
acerca de los que nos rodea, y nos convierte en entes generadores de la
difusión de hechos o acontecimientos noticiosos, para dar origen a una nueva
era de crónicas o reportajes en donde el periodismo cuente historias verídicas.
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