viernes, 14 de junio de 2013

Vuelven las historias a través del periodismo real

Por: Leonardo Manjarres Fuentes

Al momento de leer el libro A Sangre Fría, muchas imágenes y sentimientos se vinieron a mi mente. La curiosidad me inducía fuertemente a querer  saber acerca de un libro que generó tanta resonancia e importancia en el mundo del periodismo, marcando una nueva forma de comunicación mezclando elementos literarios con la investigación periodística.

Si nos detenemos a analizar la emblemática obra literaria de Truman Capote, uno de los exponentes más representativos del periodismo, quien desde sus inicios se caracterizó por su forma tan elocuente de narrar hechos y que se posicionó como el impulsor de la llamada non fiction novel, (novela de no ficción) un género o porque no llamarlo así, una forma distinta de llevar la literatura al campo periodístico.

Muchos aspectos periodísticos hacen parte de esta obra, la crónica y la forma coloquial como describen, narran los hechos y se expresan los personajes, hacen de ella un gancho fácil para todo aquel lector que se apasiona y en cierto modo vive la literatura. La forma en que es narrada la historia desde el enfoque periodístico crea una sensación de intriga y suspenso resaltando el estilo de la crónica que se basa en la representación del contexto que gira en torno a la obra dándole sentido a los personajes, lugares etc. generando en el lector el deseo de querer saber a un más y en que termina la historia.

Me llamó mucho la atención la descripción detallada de lugares que permiten al lector una fácil recreación del lugar y el espacio en que se dan los hechos, los diálogos hacen referencia a una sociedad como cualquier otra es decir el lenguaje utilizado es de fácil entendimiento y realista.

La Familia Clutter, los principales protagonistas y víctimas mortales en esta historia, son personas enmarcadas en las buenas costumbres y con un espíritu social que los caracterizó desde el inicio del libro como una de las familias más importantes e influyentes en Holcomb, un pequeño pueblo de Kansas. Sus creencias religiosas (metodistas) y su estilo de vida los definían como personas honradas y que no tenían enemigos.

Este impactante asesinato múltiple que tuvo origen el 14 de noviembre de 1959, genero en Capote el deseo de querer investigar a fondo los hechos reales y el porqué de esta masacre que acabo con la vida de 4 integrantes de una familia y que conmocionó a un pueblo entero acabando con la  tranquilidad de sus habitantes.

La reconstrucción de los hechos, las entrevistas a personas allegadas a la familia Clutter y el uso de los archivos policiales, dieron con el punto clave para Truman Capote quien fue más allá de las acusaciones y se centró en investigar las razones por las cuales los autores intelectuales Perry Smith y Dick Hickock, tuvieron para llevar a cabo este crimen. Aquí claramente observamos cómo el autor de A Sangre Fría, trata de reconstruir los hechos desde el enfoque del periodismo investigativo.

Esta es sin duda alguna una de las partes más importantes de la historia, en la que claramente observamos una conducta desconcertante por parte de los asesinos, en medio de recuerdos y de vivencias personales, prima una falta de estructura familiar donde padre y madre debían ser motivo de admiración y de superación. En el caso de Perry percibimos a un muchacho victima de su formación familiar, una madre alcohólica y un padre fracasado (soñador/aventurero). Levantado en un ambiente sórdido y de constante violencia física y emocional.

Tratar de entender a estos sicópatas es un trabajo realmente complejo, en realidad ambos manejan muy bien sus cualidades la astucia, el amor por el arte (la poesía y la pintura) y el deseo fructífero de una vida libre de privaciones, los definían.

Dick era muy astuto y por medio de la palabra lograba confundir. En medio de su proceso investigativo siempre hacia énfasis en que al contrario de otros, el nunca había matado a nadie mientras que en las calles merodeaban asesinos a sueldo, pero lo realmente ilógico y contradictorio era su desmedido carácter dominante y posesivo que se ligaba con la demencia innata de un sicópata.

Por otro lado encontramos a Perry un chico inseguro, sensible y amante de las artes, que sentía gran pasión por la música. Recuerdos de su pasado (infancia) lo atormentaban día a día, transformándolo en un ser totalmente opuesto a lo que transmitía a la hora de hablar de sus tesoros y viajes alrededor del mundo.

Estas percepciones a Truman Capote lo llevaron a realizar un exhaustiva investigación y a no juzgar a las personas a simple vista, dándoles la oportunidad de conocer la raíz de sus actos y brindarles la ayuda necesaria para sobrellevar o porque no para superar un poco ese trance.
Este libro sin duda alguna nos motiva a realizar un autoanálisis de cómo nos estamos informando o de qué manera queremos comunicarnos, nos abre una nueva visión acerca de los que nos rodea, y nos convierte en entes generadores de la difusión de hechos o acontecimientos noticiosos, para dar origen a una nueva era de crónicas o reportajes en donde el periodismo cuente historias verídicas.

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