miércoles, 20 de mayo de 2015

TIEMPO

Tan efímero y brutal que golpeas sin avisar, así eres tu.

Tan cruel y mordaz que no das oportunidad, así eres tu.

Tan visible y la vez tan inalcanzable, así eres tu.

Como un rayo de luz en medio de la furia del mar, así eres tu.

Mezcla de emociones imperfectas y a su vez perfectas que confunden a cualquiera, así eres tu.

Una valiosa milésima de segundo que no se puede explicar, así eres tu.

Cual verdugo de la historia que no da segundas oportunidades, así eres tu.

Respiración entre cortada, taquicardia enmascarada asustando a la vida, así eres tu.

Un visionario de lo que fue, es o nunca sera, así eres tu.

Fiel amigo y enemigo de la vida al mismo tiempo, así eres tu.

Luz a lo lejos en una carretera sombría, así eres tu.

Un conector universal que a la mayor brevedad deja de funcionar...

Así eres tu.


Leomanjafu

UN SUSPIRO EN LA OSCURIDAD


Noche fría impregnada de soledad, noche triste y vacía como el silencio de los muertos en libertad.

El fuerte viento carcomía la agonía de un alma asustada y encarcelada en lo profundo de un desván.

No había llanto, ni oportunidad alguna para desahogar la tristeza que inundaba y ahogaba lentamente su ser.

Culpas y reproches insulsos invadían su mente y alimentaban poco a poco la soledad de su alma.

Bastaba un suspiro, un simple suspiro para poner fin a esa vida desdichada y ausente que parecía una eternidad.

Un eterno castigo que se alimentaba de sus miedos, volviéndolo prisionero de el valle de las penas.

Cual villano sanguinario que goza con el sufrimiento de las almas de este mundo terrenal, divagaba aquella noche a la espera de alguna puerta que lo dejara pasar.

Una puerta que en medio de la oscuridad con un simple suspiro se lograba divisar, para poner fin a la eterna soledad.

Bastaba un suspiro, un suspiro en la oscuridad…

Leomanjafu 

martes, 5 de mayo de 2015

VIDA

Es normal que cuando sientes desfallecer busques refugio en Dios.

Es normal que cuando creas que no hay salida divises una luz al final del camino.

Es normal que cada vez que se corte tu aliento busques más motivos para vivir.

Es normal que en el momento menos esperado alguien te tiendan la mano sin saber por qué.

Es normal que te equivoques y aprendas de los errores.

Es normal que gastes tiempo buscando la felicidad, teniéndola cerca.

Es normal… sí, es “normal” ver pasar la vida tan deprisa y no vivirla plenamente.

Es normal buscar excusas y creer que todos los que nos rodean son culpables de lo que nos toca vivir.

Todo es normal, pero dependiendo de la perspectiva en que la queramos ver.

La mayoría de las veces malgastamos nuestro tiempo, valioso tiempo, que no regresa y se esfuma ante nuestra mirada abruptamente sin darnos segundas oportunidades:

Lo que fue, fue

Lo que es, será

Y lo que nunca fue, no volverá

La vida nos enseña que las segundas oportunidades son escasas, pocas veces se presentan y cuando reaparecen son para darnos señales (lecciones).

Momentos de reflexión y de conciliación interna en donde apreciamos lo que antes no veíamos, aun teniéndolo en nuestras narices por estar dándole importancia a banalidades.

Recuerda siempre, Dios = Vida.


Leomanjafu 

lunes, 4 de mayo de 2015

CARTA A UN AMIGO

No es saludable para tu alma y mucho menos para tu corazón pensar en algo que perturbe tu “paz”.

Pero, como hacer para no pensar en aquello que te roba una sonrisa, y que sin proponérselo te llena el alma y te permite por un momento dejar de divagar en el mundo de lo que “pudo ser y no será”.

Un mundo paralelo, pero a la vez tan presente y constante que te golpea cruelmente sin el más mínimo tacto.

Llenarse de valor y serenidad para ver con indiferencia cualquier situación que por muy “tonta” que parezca, no es fácil, y mucho menos cuando crece en tu interior una hoguera que te quema sutilmente.

Miles de pensamientos se apoderan de ti, impidiendo que veas con claridad lo que crees saber de ella, sí, de ella.

Creíste conocerla, pensaste que con los años compartidos habías perfeccionado tu indiscutible talento a la hora de desnudar un alma, no un cuerpo, un alma, porque cualquier estúpido puede quitar su ropa. Pero desnudar su alma… lo dudo mucho.

Hierve la sangre de solo pensar que alguien más roba su atención y que ese alguien por muy “indiferente” que le parezca, llegue a despertar en ella, algo más…

Sientes ahogarte en un vago mar de pensamientos, pensamientos que sin lugar a dudas te recuerdan lo latente que sigue en tu ser, y lo importante que aun sigue siendo sin importar el paso de los años.

Llegas al punto de aceptar que fallaste en el intento y que no supiste comprender lo que era obvio.


Amigo, dicen que el corazón de una mujer es un profundo mar de secretos… secretos, que difícilmente llegaremos a saber.

                                         
                                                Leomanjafu