domingo, 4 de enero de 2015

Carta a alguien muy especial...

Qué triste es sentir, que no estando presente te quiero más.

Qué triste es saber, que me siento feliz cuando tu no estas.

Qué triste es reconocer, que nunca vas a cambiar y trataras que todo sea “normal”.

Qué triste es decirse así mismo, que definitivamente no podemos convivir bajo el mismo techo sin tener roses.

Te mentiría si te digo que no eres importante para mí.

Te mentiría si te digo que no te quiero.

Desearía con todo mi corazón que volvieras a ser ese ser que conocí.

No entiendo porque caes en los mismos errores y  te comportas de esa forma tan absurda.

Me duele en el alma que seas así.

Quiero que seas participe de mis triunfos, alegrías y que compartamos el día a día de mi felicidad.

Ustedes son el motor de mi vida, sin ustedes no soy nada.

Les debo cada instante compartido con todos los que me rodean, cada lágrima de felicidad y cada carcajada a viva voz…

No quiero que pienses que no haces parte de mi proyecto de vida, eres uno de los pilares que lo fortifica y respalda.

Te quiero y así no te lo demuestre mucho tenlo presente.

Necesitamos alejarnos un poco, y sé que ese cambio será fructífero para los dos.

Quiero afrontar nuevos retos y desde la lejanía se que lo vamos a lograr.

En los últimos días del año (2014) aprendí que lo más valioso que tenemos es la vida y que debemos disfrutarla porque en cualquier momento se va de nuestras manos.

Hay que reír mas, llorar menos (de tristeza), valorar a los que están a tu lado y ser mejor persona cada día.

A veces nos pasamos la vida buscando la felicidad y desconocemos que la tenemos a nuestro lado, por estar pensando en banalidades que cumplen una función necesaria en nuestra sociedad, más no primordial.

Hoy estas aquí, y no quiero alimentar este sentimiento tan extraño que me aleja cada día mas de ti.

Eres como un niño, y de solo pensarte brotan lágrimas de mis ojos, porque no quiero que te hagan daño (hablen mal de ti).

Sueño con la ilusión de un mejor mañana en el que ustedes dos sean completamente felices y que no les haga falta nada.

Hablar de felicidad a veces es cuestionable, porque cada quien la vive a su manera y lo que para mi ahora mismo puede ser plenitud, para ustedes no lo es…


“Y cuando llegue al fin tu despedida 
seguro es que feliz sonreirás 
por haber conseguido lo que amabas 
por encontrar lo que buscabas 
porque viviste hasta el final.”
                                                                          Jose María Napoleón 





Leomanjafu

05/01/15 – 01:41 a.m.



No hay comentarios:

Publicar un comentario