martes, 5 de mayo de 2015

VIDA

Es normal que cuando sientes desfallecer busques refugio en Dios.

Es normal que cuando creas que no hay salida divises una luz al final del camino.

Es normal que cada vez que se corte tu aliento busques más motivos para vivir.

Es normal que en el momento menos esperado alguien te tiendan la mano sin saber por qué.

Es normal que te equivoques y aprendas de los errores.

Es normal que gastes tiempo buscando la felicidad, teniéndola cerca.

Es normal… sí, es “normal” ver pasar la vida tan deprisa y no vivirla plenamente.

Es normal buscar excusas y creer que todos los que nos rodean son culpables de lo que nos toca vivir.

Todo es normal, pero dependiendo de la perspectiva en que la queramos ver.

La mayoría de las veces malgastamos nuestro tiempo, valioso tiempo, que no regresa y se esfuma ante nuestra mirada abruptamente sin darnos segundas oportunidades:

Lo que fue, fue

Lo que es, será

Y lo que nunca fue, no volverá

La vida nos enseña que las segundas oportunidades son escasas, pocas veces se presentan y cuando reaparecen son para darnos señales (lecciones).

Momentos de reflexión y de conciliación interna en donde apreciamos lo que antes no veíamos, aun teniéndolo en nuestras narices por estar dándole importancia a banalidades.

Recuerda siempre, Dios = Vida.


Leomanjafu 

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