sábado, 15 de noviembre de 2014

Azul y Negro

 ENTRE AZUL Y NEGRO

Azul, azul como el cielo y la profundidad del inmenso mar.
Negro, tan ausente y abstracto como una noche fría en lo profundo de un bosque.
Bullicioso, como el cantar de las aves en plena primavera y el llanto de un niño caprichoso sin su juguete preferido.
Silencioso, como la ausencia de vida en un lugar apartado, al compás de la ira que carcome sutilmente un alma destrozada.
Estruendoso, como cuando ves venir una desgracia y te quedas perplejo sin saber qué hacer.
Voluble, tan voluble que ni siquiera ves, más allá de lo que quieres ver.
Tan insípido, que balbuceas de ser grande cuando en realidad eres tan pequeño que temes que todos lo sepan.
Sí, así eres…
Azul y negro, un arma de dos colores que no necesitan de ningún otro para dejar huella.
Te veo inmerso en un valle de culpas, tristezas y amarguras esperando que alguien te tienda la mano y te diga, “no estás solo”…
Lobos y cazadores sangrientos rondan tu cabeza, dejando en evidencia la lucha interna de tu ser.
La lucha constante entre lo que pudo ser, fue, es, será, debilitan tu ser y te hacen daño.
Sé que sientes desfallecer y ese sentimiento te permitirá ver todo diferente.
Voces que susurran con plenitud y alegría: “No temas, no temas, lo mejor está por venir”…
Rompe cadenas y deja que ese color que hay en ti resplandezca y te demuestre lo capaz y verdadero que eres.
Mientras tanto, te seguiré viendo entre azul y negro.

Leomanjafu

15/11/14 – 02:48 a.m. 

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