domingo, 16 de noviembre de 2014

Suerte


Ohh… bendita suerte la mía

Es una de esas palabras que a cada instante pronunciamos cuando algo no sale bien. Pero, ¿Nos hemos detenido a pensar si es realmente oportuno utilizar esa expresión cada vez que algo no sale como lo esperábamos?

La suerte es un imaginario del que nos apoderamos y le damos el uso que mejor nos parezca y en el momento que nos convenga. No es una situación que abraza y hace suyo al que ella quiera, es un estado social que le damos valor cuando en realidad no necesitamos encasillarlo en algo porque todos tenemos suerte, o mejor, somos suertudos.

La vida está hecha de altos y bajos, momentos de gloria y de decepción. Momentos que por más que queramos solo duran un instante y llegan hasta a cambiar nuestra vida.

A veces me levando con la alegría saber que es un nuevo día y que cualquier cosa podría suceder y hacer de lo que estoy atravesando un momento de plenitud o de desesperación. Por eso hoy valoremos las pequeñeces de la vida y hagamos de ellas un motivo para agradecer la vida que nos toco vivir, porque aunque no lo creamos existen personas en situaciones y momentos realmente más preocupantes y lamentables en comparación a los de nosotros.

Sonreír no es fácil, que lo hagas de corazón mucho menos. Nada en esta vida es fácil, todo tiene un motivo y una razón de ser.

¿Saben por qué los payasos tienen una sonrisa gigantesca pintada en sus rostros? Seguro que si lo saben… lo hacen con el fin de ocultar cualquier pena o dolor y como buenos artistas se llenan de valor y pronuncias las palabras mágicas: “Las luces se enciende y el show debe continuar”.

En la mayoría de las ocasiones las personas que te hacen reír y siempre están con actitud positiva (felices), son realmente aquellas que tienen preocupaciones, y son las que más necesitan palabras y abrazos de aliento para sobrellevar cualquier dolor.

Según estudios los colombianos somos las personas más felices del mundo pese a la cantidad de injusticias que vivimos, ¿Pero nos hemos puesto a analizar esa premisa?

Somos actores e impulsores de nuestra propia historia, aprendemos a reír en medio del dolor, a llorar en medio de las alegrías y a valorar el tiempo que compartimos con nuestros semejantes día a día. Claro que nos enojamos y deseamos por algún instante tirar la toalla, pero llega a nuestro pensamiento de forma inesperada esa luz o ese aire que nos calma y nos permite seguir adelante.

La suerte está en todo lo que nos rodea, desde el mismo instante en que nos conciben nuestros padres somos afortunados al ser traídos a esto que se llama vida, somos suertudos al momento en que llegamos a compartir experiencias, experiencias que a simple vista pueden ser llamadas conexiones espirituales con seres “supremos” que nos orientan y dan pautas para sobrellevar nuestra existencia.

Cada partícula que hace parte de este mundo tiene su función, y por alguna razón está aquí. Lo que para muchos puede ser una pérdida de tiempo o alguien que no vale la pena o aporta poco al mundo, nos está dando a conocer las distintas facetas que se hallan en la vida/tierra y que nosotros mismos somos los directores de este viaje que emprendemos sin saber que nos espera o que hay mas allá.



Leomanjafu
17/11/14 – 01:15 a.m.




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